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Política de uso de inteligencia artificial

Universidad Católica Digital de Guadalupe (UCA Guadalupe) · Campus IACampus
Entidad promotora: Asociación Privada de fieles Gaudium de Veritate (Toledo-España) desarrollado por el Instituto Santo Tomás de Educación y Familia S.L. (Pozuelo de Alarcón - Madrid -España)

Aprobada por la entidad promotora el 5 de septiembre de 2026. Está
redactada a partir de lo que la plataforma hace, cada compromiso de este documento corresponde a un mecanismo que existe en el código, es auditable y puede comprobarse.

Revisión: anual, y siempre que cambie el uso o la normativa de la IA o entre en servicio una titulación nueva.


1. Por qué esta universidad tiene una política de IA

Porque usa inteligencia artificial para crear, asistir y transmitir conocimientos. Esta política existe para que cualquiera
—alumno, profesor, autoridad académica o autoridad pública— pueda saber qué hace aquí la IA, qué no hace nunca, y a quién reclamar.

Nos vinculan tres compromisos:

  • El magisterio de la Iglesia sobre inteligencia artificial, y de modo
    particular la carta encíclica Magnifica Humanitas del papa León XIV
    (15 de mayo de 2026), sobre la custodia de la persona humana en el tiempo
    de la inteligencia artificial. No es para nosotros una referencia
    ornamental, es el criterio con el que se juzga lo que hacemos.
  • Los principios de la Rome Call for AI Ethics (romecall.org, 28 de
    febrero de 2020): transparencia, inclusión, responsabilidad,
    imparcialidad, fiabilidad, y seguridad y privacidad. Seguimos sus
    principios; la adhesión formal está en trámite.
  • La normativa europea e internacional: en espacial el Reglamento de Inteligencia Artificial
    (AI Act) y el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD).

Y una convicción propia, la persona es el fin de esta universidad, nunca el medio. Una tecnología que trate al alumno como objeto —de vigilancia, de medición, de optimización— está fuera de lugar aquí aunque fuera legal y aunque funcione. Las personas por encima de la tecnología.

Magnifica Humanitas y este campus

León XIV firmó esta encíclica en el 135.º aniversario de la Rerum Novarum,
y esa continuidad no es casual: la cuestión de la máquina y el trabajo que
abrió León XIII vuelve hoy como la cuestión de la máquina y la persona. Para
una universidad construida sobre la Doctrina Social de la Iglesia, ese es su
lugar natural.

De su enseñanza retenemos tres cosas que tienen consecuencia técnica directa
en este campus, y no solo intención:

  1. La inteligencia artificial no es moralmente neutra. Quien la despliega
    responde de ella. Por eso esta política existe, por eso cada artefacto
    generado guarda con qué modelo se hizo, y por eso publicar cualquier
    contenido exige la autorización de una persona.
  2. La máquina no vive lo que imita. Puede reproducir el lenguaje y los
    procesos del pensamiento, pero no ama, no sufre, no tiene conciencia
    moral ni conoce por dentro la amistad, el trabajo o la responsabilidad.
    De ahí que aquí ninguna IA califique lo que cuenta para un título,
    ninguna decida sola qué se publica, y ninguna haga de acompañante
    espiritual del alumno: se le escucha y se le remite a una persona.
  3. La alianza educativa para la era digital. La escuela y la
    universidad no son espectadoras del cambio técnico, sino el lugar donde
    se educa a vivirlo. Enseñamos con inteligencia artificial y enseñamos
    sobre ella, con el mismo criterio.

Texto oficial: vatican.va, Magnifica Humanitas (15 de mayo de 2026).

Los seis principios de la Rome Call, y dónde están en el código

La UCA Guadalupe se compromete a suscribir e implantar los seis principios de la Rome Call:

Principio Cómo se cumple aquí
Transparencia Se informa a toda la comunidad del uso y alcance de la inteligencia artificial en el Campus. Toda IA de cara al alumno va etiquetada como tal, y el asistente debe declararse artificial si se le pregunta. Cada corrección, cada pieza de contenido y cada respuesta guardan qué proveedor y qué modelo la generaron, y en qué fecha.
Inclusión El campus entero funciona en español, inglés y chino, y en otras lenguas, con la traducción hecha por la propia plataforma para que el idioma no decida ni limite quién puede estudiar. Además toda la plataforma es "responsive" para adaptarse todo lo posible al alumno.
Responsabilidad En lo importante aprobación humana. Ninguna publicación ocurre sin que una persona la apruebe, y queda registrado quién fue. La emisión de un título exige dos personas distintas: quien lo aprueba y quien lo expide.
Imparcialidad La corrección automática es formativa y no cuenta para el título. Cualquier alumno puede reclamar una corrección desde la propia pantalla donde la recibe, y le responde una persona por escrito en un plazo comprometido.
Fiabilidad Ningún contenido llega al alumno sin pasar un listón de calidad y la revisión de un coordinador; las afirmaciones sobre fe, moral o doctrina se anotan además para revisión teológica por una persona. Los prompts prohíben expresamente inventar citas y fuentes, el usos de dos modelos de ia antagonistas mejora la fiabilidad de la propuesta.
Seguridad y privacidad El historial de conversaciones se conserva un tiempo limitado y se purga solo. Los registros que la ley exige conservar se guardan aparte y no contienen la conversación del alumno. La plataforma cumple con los más exigentes estándares de privacidad y seguridad.

2. Para qué usamos la IA

Uso Qué hace Quién decide
Escribir contenido Redacta el borrador de las lecciones a partir del material que aporta el profesorado Un profesor o coordinador aprueba antes de publicar. Sin esa aprobación, nada llega al alumno
Corregir ejercicios Evalúa respuestas y da retroalimentación Es formativa: orienta al alumno y no decide la nota final
Proponer itinerarios Sugiere un recorrido formativo según lo que el alumno busca El alumno acepta, cambia o rechaza. La formación troncal la impone la universidad, no el modelo
Acompañar Asistente de lección, Maestro de Disputatio, tutor de TFG Orientan; pueden proponer calificaciones para que un humano califique
Traducir Traduce el contenido a los idiomas del campus Revisable por el profesorado
Leer en voz alta Voz sintética del contenido para mejorar la accesibilidad

3. Lo que la IA no decide nunca

Este es el compromiso central, y no es una promesa de conducta, así está
construida la plataforma.

  • Ninguna calificación que cuente la pone una IA. La corrección
    automática es formativa y orientativa, el docente califica. El título se obtiene por lecciones completadas y,
    cuando procede, por un Trabajo de Final revisado por una persona.
  • Ningún título se expide automáticamente. Un coordinador aprueba y un
    administrador expide: dos personas distintas.
  • Ningún contenido se publica sin que un docente lo apruebe.
  • Ningún itinerario deja fuera la formación común de la universidad: el
    servidor la inserta, con independencia de lo que proponga el modelo o de
    lo que prefiera el alumno.

Consecuencia jurídica de lo anterior: aquí no se toman decisiones
individuales automatizadas
de las que regula el artículo 22 del RGPD, en la decisiones importantes siempre está la intervención humana.

4. Lo que no hacemos, y por qué

No inferimos emociones ni estados de ánimo de los alumnos. Ni
frustración, ni desmotivación, ni estrés. Está prohibido por el artículo
5.1.f del Reglamento europeo de IA en instituciones educativas, y nos parece
bien que lo esté: perfilar afectivamente a un adulto que estudia, para
actuar sobre él sin que lo sepa, es tratarlo como objeto.

Que nadie se pierda por el camino nos importa, y lo atendemos de otra forma:
señales de conducta —días sin entrar, ejercicios repetidamente fallidos—
con reglas explicables que cualquiera puede entender y comprobar. Ninguna de
ellas estima cómo se siente el alumno; solo miran lo que ha hecho, los datos objetivos.

Con esas señales la plataforma hace dos cosas. Puede escribirle al alumno
un recordatorio automático, cordial y sin consecuencia académica alguna: es
un "te echamos de menos, sigues a tiempo", no una advertencia ni una nota en
su expediente. Y avisa a una persona de la universidad cuando conviene
que alguien se interese de verdad. Lo que nunca hace es tomar una decisión
que afecte a su evaluación, a su expediente o a su titulación: eso lo decide
siempre una persona, y está en el apartado 3.

El alumno puede desactivar esos recordatorios cuando quiera, y se le dice
cómo en el propio mensaje.

No usamos los trabajos ni las conversaciones de los alumnos para entrenar
modelos.

No perfilamos a los alumnos con fines comerciales.

5. Transparencia: cómo sabe el alumno que hay una IA

  • La plataforma lo indica y en el formulario de matrícula el alumno conoce el usa de la IA.
  • El asistente de lección, el Maestro de Disputatio y el tutor de TFG se
    presentan como inteligencia artificial, y dicen que orientan pero no
    califican.
  • La corrección de ejercicios lleva el aviso de que la ha generado una IA,
    es formativa y su profesor puede revisarla.
  • La lectura en voz alta advierte de que la voz es sintética.
  • El contenido de los cursos no lleva marca en pantalla: pasa por
    aprobación de un docente y se publica bajo la responsabilidad de la
    universidad, como cualquier material didáctico. Su procedencia queda
    registrada internamente.

6. Datos y registros

  • De cada contenido generado queda constancia de qué modelo lo produjo y
    cuándo, para poder auditarlo después.
  • Las correcciones de ejercicios y las versiones de contenido se
    conservan
    , porque son el registro de un sistema al que la normativa
    europea exige trazabilidad.
  • Las conversaciones del alumno con los asistentes se borran a los
    36 meses.
    Lo que alguien pregunta a solas dice mucho de él y no hay razón
    para guardarlo indefinidamente.
  • El alumno puede ejercer sus derechos de acceso, rectificación, supresión y
    oposición escribiendo a info@iacampus.es.

7. Quién responde

  • La responsabilidad última del uso de la IA en el campus es de la
    universidad, no del proveedor del modelo ni de quien programa.
  • El profesorado responde del contenido que aprueba, lo haya escrito una
    persona o una máquina.
  • Responsable del seguimiento: el Presidente de la
    entidad promotora
    responde institucionalmente; el seguimiento operativo
    —revisar que lo que aquí se dice sigue siendo verdad— corresponde a la
    coordinación académica, que además atiende las reclamaciones.
  • Revisión: anual, y siempre que cambie el uso de la IA o entre en
    servicio una titulación nueva.

8. Si algo sale mal

Cualquier alumno puede reclamar una corrección que considere injusta, un
contenido que crea erróneo o un trato que le parezca inadecuado, y su
reclamación la atiende una persona
.

El procedimiento, implementado en el campus:

  1. Cómo: desde el enlace que acompaña a cada corrección automática
    («¿la crees injusta?»), desde esta misma página, o escribiendo a
    info@iacampus.es.
  2. Quién resuelve: la coordinación académica del programa. Nunca una IA.
  3. Plazo: respuesta en 10 días hábiles.
  4. Registro: toda reclamación y su resolución quedan registradas, y ese
    registro se revisa una vez al año. Si varios alumnos reclaman lo mismo,
    el problema no es de los alumnos.

Aprobada por la entidad promotora el 5 de septiembre de 2026. Revisión prevista: anual.

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